Informe de Gobierno de AMLO puntualiza acciones en beneficio de los trabajadores

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Dentro del informe de gobierno que expuso el Presidente de la Republica, Andres Manuel López Obrador puntualizo aspectos que son en beneficio de las y los trabajadores de México.

 

 

Acto encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador desde Palacio Nacional dentro del informe de gobierno que expuso el Presidente de la Republica, Andres Manuel López Obrador puntualizo aspectos que son en beneficio de las y los trabajadores de México.

 

Damos inicio a este evento con los honores al presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos y comandante supremo de las Fuerzas Armadas.

El sector industrial está en franca recuperación, al igual que el comercio, el turismo, el sector restaurantero, la aviación y otros servicios.

Casi todos los pronósticos para este año coinciden en que la economía crecerá alrededor del seis por ciento, la inversión extranjera en el primer semestre fue de 18 mil 433 millones de dólares, 2.6 por ciento mayor a la registrada en el mismo periodo del año pasado y la mejor en la historia del país.

No hemos contratado deuda pública adicional, el peso no se ha devaluado durante los dos años y nueve meses del sexenio, como no había sucedido en tres décadas, y el salario mínimo ha aumentado en términos reales en 44 por ciento, algo que no había ocurrido en más de 30 años.

Cuando llegamos al gobierno, un salario mínimo alcanzaba para comprar 5.8 kilógramos de tortilla y ahora, a pesar de la inflación, permite adquirir 7.7, es decir, casi dos kilos más.

No hemos aumentado en términos reales los precios de las gasolinas, el diésel y la electricidad, el gas ha subido un poco por encima de la inflación, pero pronto vamos a corregir ese aumento, ya lo estamos haciendo, pues ya iniciamos la venta, a precios justos, de cilindros del Gas Bienestar.

Desde que llegamos al gobierno hasta la fecha el índice de la Bolsa de Valores ha crecido en 28 por ciento, como nunca en su historia; la inflación, aunque recientemente aumentó, ya se mantiene estable.

Se ha reducido 3.5 por ciento la tasa de interés que fija el Banco de México y, si esa institución tenía a fines de la administración pasada reservas por 173 mil 775 millones de dólares, actualmente ascienden a 205 mil 391 millones de dólares, lo que significa un aumento del 18 por ciento, un máximo histórico, más de 30 mil millones de dólares.

Y también es satisfactorio informar que, posterior a la pandemia, se han creado un millón 202 mil 691 empleos y sólo faltan 192 mil 713 para recuperar a los asegurados que había en el Seguro Social antes de la crisis sanitaria y que sumaban 20 millones 613 mil trabajadores, un objetivo que alcanzaremos en los próximos dos meses.

Lo más importante es que la pandemia no se desembocó en una crisis de consumo. Gracias a las remesas y a los apoyos de los programas de bienestar, que llegan y se aplican de abajo hacia arriba, de los más pobres hacia la cúpula de la pirámide poblacional, se ha podido evitar la falta de alimentos y otros bienes de primera necesidad. Las tiendas departamentales han incrementado sus ventas en un 34 por ciento de enero a agosto de 2021 respecto al mismo periodo del año anterior. No se han registrado saqueos a comercios ni actos de vandalismo o desesperación por hambre o desatención a las necesidades básicas de la gente. Hay paz social y gobernabilidad en nuestro país.

A partir de la pandemia, decidimos reforzar los apoyos sociales ampliando el presupuesto destinado a la gente. Se entregaron más de tres millones de créditos a pequeñas empresas del sector formal e informal, y se decidió ampliar el Programa de Mejoramiento Urbano, que consiste en introducir agua potable, drenaje y pavimentación en 77 municipios de varios estados. Se han entregado en total 111 mil apoyos para la construcción, mejoramiento y ampliación de vivienda; todo esto implica una inversión adicional de 280 mil millones de pesos.

Todo ello se unió a un hecho excepcional: en estos últimos tiempos han crecido como nunca las aportaciones que realizan nuestros paisanos migrantes a sus familiares en México. El año pasado las remesas se elevaron a 40 mil 600 millones de dólares y en este año estimamos, de acuerdo al comportamiento hasta el día de hoy, que superarán los 48 mil millones de dólares, es decir, 18 por ciento más.

Hoy acaba de dar a conocer el Banco de México que las remesas de julio alcanzaron los cuatro mil 540 millones de dólares, es una cifra récord mensual, cuatro mil 540 millones de dólares.

Aprovecho para recapitular: récord histórico en remesas, récord histórico en inversión extranjera, récord histórico en incremento al salario mínimo, récord histórico en no devaluación del peso, récord histórico en no incremento de deuda, récord histórico en aumento del índice de la Bolsa de Valores, récord histórico en las reservas del Banco de México. Está como para decir a los cuatro vientos, presumir, pero no he terminado, porque lo que acabo de describir es como para decirle a los tecnócratas neoliberales: Tengan para que aprendan.

Agrego algo muy serio, profundo, fundamental. El dinero de las remesas llega hasta abajo, a las familias y comunidades más pobres del país. Estamos hablando de más de 10 millones de envíos de 380 dólares mensuales en promedio, por familia, siete mil 600 pesos mensuales.

Esta derrama de recursos, aunada a otra cantidad similar que se destina del presupuesto público a los distintos programas de bienestar, es la esencia de nuestra estrategia para enfrentar la crisis; en otras palabras, con esta inyección rápida y directa de recursos a las familias, se ha fortalecido la capacidad de compra o de consumo de la gente y con ello se ha podido reactivar pronto la economía.


que en los últimos dos sexenios los grandes contribuyentes se beneficiaron con condonaciones por 366 mil 174 millones de pesos y que sólo 58 de esos grandes contribuyentes, grandes corporaciones empresariales y financieras, 58, dejaron de pagar en los dos sexenios anteriores 189 mil 18 millones de pesos. Ahora, por el contrario, no existe el ofensivo privilegio de las condonaciones, estamos cobrando deudas vencidas y no se tolera el fraude fiscal. Esto es posible cuando se actúa con integridad y honradez, cuando se tiene autoridad moral y autoridad política. 

Ya es una realidad la pensión universal para los adultos mayores, que va a ir aumentando, para enero del 2024 todos los adultos mayores del país van a recibir el doble de lo que se les entrega en la actualidad. Para enero del 24, una pareja de ancianos respetables va a tener ingresos suficientes para su alimentación. Nos vamos a sentir todos muy orgullosos, muy fraternos, muy humanos.

También vamos a continuar apoyando a niñas y niños con discapacidad con sus pensiones, se van a seguir entregando las becas a estudiantes de familias pobres y la atención médica y los medicamentos se entregarán o, mejor dicho, se seguirán entregando en forma gratuita. Programas que, por cierto, ya se elevaron a rango constitucional y están establecidos como derechos de observancia obligatoria para quien esté en el gobierno. 

Además de estas acciones emprendidas, desde el principio se ha atendido al campo, se ayuda de manera directa con recursos económicos a productores, a pescadores, se establecieron los Precios de Garantía, se están sembrando árboles frutales y maderables en un millón de hectáreas y hay 420 mil sembradores que reciben un jornal para cultivar sus parcelas, sean pequeños propietarios o ejidatarios.

Un millón 800 mil jóvenes han trabajado como aprendices con una percepción de un salario mínimo en el programa Jóvenes Construyendo el Futuro. 

No hemos dejado de pagar a médicos, enfermeras, soldados, marinos y otros servidores públicos.

Se canceló la mal llamada reforma educativa.

Cincuenta y seis mil comités escolares, formados por maestros, alumnos, madres y padres de familia, ya reciben de manera directa el presupuesto para el mantenimiento de las escuelas.

No han faltado los libros de texto para el nivel básico y educación media superior, y se trabaja en mejorar sus contenidos.

Están terminadas o en proceso de construcción 140 universidades públicas. 

Hemos aumentado en nueve mil 370 las becas de posgrado e investigadores, para llegar a un total de 125 mil 816 y recientemente se amplió al doble el número de médicos que recibirán una beca para cursar una especialidad en el país o en el extranjero.

Ochenta y cinco mil 988 comunidades ya cuentan con conexión a internet. El año próximo serán 122 mil y en 2023 la red cubrirá todo el territorio nacional.

Sigue en expansión el Banco del Bienestar, para el cual se han construido hasta ahora mil 64 sucursales. Hay 368 más en proceso y en los próximos dos años tendrá cobertura hasta en las regiones menos comunicadas del país, con dos mil 700 sucursales del Banco del Bienestar.

En materia de promoción cultural hemos publicado 79 títulos de grandes autores, con cuatro millones 380 mil ejemplares, gratuitos o a precios módicos. Se incluye la colección 21 para el 21, con motivo de la conmemoración del México independiente.

Se están limpiando de corrupción Conagua, Capufe, el Instituto Nacional de Migración, el SAT y las aduanas.

Se creó la Guardia Nacional. Se ha construido 189 cuarteles y ya se cuenta con 100 mil elementos de la Guardia Nacional para proteger al pueblo de México.

He visitado como presidente todos los estados del país. Unos, los menos, cuatro veces; y otros hasta en 28 ocasiones.

Entró en vigor el nuevo tratado comercial con Estados Unidos y Canadá. 

Se aprobó la nueva ley laboral para garantizar el voto directo y la democratización de los sindicatos

Se ha basificado a 400 mil trabajadores de la educación. 

Se han entregado puntualmente las participaciones federales y los recursos del presupuesto que por ley corresponden a estados y municipios. 

No hay escasez de alimentos, materias primas o combustibles. 

El sistema financiero funciona normalmente.

Sólo han habido 20 huelgas de trabajadores. 

Las manifestaciones de protesta se han reducido al mínimo.

Los créditos del Infonavit y del Fovissste se entregan de manera directa a los trabajadores y no hay desalojos por causas injustas o deudas contraídas con estos organismos. 


Puedo afirmar a este respecto que el 70 por ciento de los hogares de México está inscrito en cuando menos un Programa de Bienestar o se beneficia de alguna manera del presupuesto nacional y que el resto, al 30 por ciento de los mexicanos con mejores condiciones económicas y de trabajo, tampoco los hemos dejado en el desamparo. Ellos obtienen condiciones para seguir progresando y vivir en paz, sin miedos, ni temores y pueden sentir la gran satisfacción que produce a cualquier ser humano de buenos sentimientos el llevar a la práctica el principio fundamental del amor al prójimo y el servicio a los semejantes.

Amigas y amigos:

Todo lo alcanzado por el gobierno que encabezo es fruto del trabajo de muchos servidores públicos, muchos servidores públicos que quisiera yo tenerlos enfrente para agradecerles por su dedicación, por su entrega; servidores públicos honestos y comprometidos con resolver las demandas de nuestro pueblo.

Agradezco también el apoyo de ustedes mujeres, hombres, integrantes del gabinete, mujeres y hombres leales y solidarios, fraternos; pero, sobre todo, mi gratitud a la gente, al pueblo, al pueblo raso por su respaldo y su confianza.

Tengo muy claro que debemos atender a todos con respeto, sin dejar de ayudar a nadie, pero la preferencia se debe de seguir dando a los más pobres y necesitados, es decir, debemos seguir aplicando el criterio de que, por el bien de todos, primero los pobres, como lo escribí en la introducción de mi libro, de mi nuevo libro, que se llama precisamente A la mitad del camino.

Es tan importante lo logrado hasta ahora, en este periodo, que hasta podría dejar ahora mismo la Presidencia sin sentirme mal con mi consciencia, que es lo que estimo más importante en mi vida.

Reitero, es mucho lo realizado y sería muy difícil de dar marcha atrás a decisiones o acciones que se han tomado en bien del pueblo y de la nación.

¿Cómo podrían los conservadores, por ejemplo, quitar las pensiones a los adultos mayores?

¿Cómo podrían suprimir las becas a los estudiantes pobres?

¿Cómo volver al lujo, a las extravagancias en el ejercicio del gobierno?

¿Cómo regresar a la condonación de impuestos a las grandes corporaciones económicas o financieras?

¿Cómo retornar a la privatización depredadora de los bienes públicos?

¿Cómo lograrían que volviera a imperar la corrupción en nuestro país?

En fin. Un retroceso no sería cosa fácil.

Vamos bien y estoy seguro que la gente va a votar a finales de marzo del año próximo porque continúe mi periodo constitucional hasta finales de septiembre de 2024. Desde luego, no sólo es esto lo único que necesito para cumplir mi misión; falta lo que diga la naturaleza, la ciencia y el Creador. No podemos ser soberbios, pero, si tengo suerte y termino, creo que vamos a consumar la obra de transformación y no dejaremos ningún pendiente.

Cuando esté entregando la banda presidencial sólo diré a los cuatro vientos: misión cumplida, me voy a Palenque, les dejo mi corazón.

Muchas gracias.

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